domingo, 5 de agosto de 2012

Himno Nacional.

En algunas situaciones la realidad que te rodea te abruma.

No le deseo a nadie lo que estoy pasando yo y muchos de mis hermanos. Y eso que otros de ellos directamente están en estado de necesidad.

Porque al fin y al cabo, eso es lo que somos, somos hermanos. No sólo compartimos el haber nacido en el mismo pedazo de tierra. Compartimos muchísimas cosas, más de lo que nos imaginamos.

Compartimos el haber experimentado como el sol de la calle nos bañaba la cara mientras crecíamos, compartimos las circunstancias de nuestro nacimiento y crecimiento, compartimos un código, compartimos sangre. Compartimos cariño por muchos de nuestros compatriotas, compartimos el haber disfrutado de haber tenido el lujo y la posibilidad de habernos desarrollado con un entorno y una gente magnífica. Compartimso una historia milenaria.

Compartimos un nivel de ayuda, una ayuda cordial como los compañeros que en realidad somos, o que deberíamos ser. Compartimos haber crecido, vivido en definitiva, rodeado del mismo sol, calor, paisaje, bosque, ciudades, monumentos que pueblan nuestro precioso gran hogar. Somos una gran familia.

Duele tanto ver como se desmorona la estructura sobre la que te has construido como persona, cómo los cimientos de tu vida se vienen abajo…Como la gente que te ha rodeado, que te ha ayudado, que te ha acompañado, dado cariñoy amor, sufre, como pasan necesidad, como pierden todo lo que han conseguido a lo largo de largos años de esfuerzo… Como no se pueden permitir caprichos ni lujos.

En definitiva es desgarrador ver como esa gente, nuestros vecinos, amigos, familiares, hermanos, dejan de vivir, para convertirse en esclavos de su propia supervivencia.

Cómo la gente queda desposeída de sus cosas, sus derechos se reducen, no pueden pagar su diversión, la sonrisa que toda persona necesita, no se pueden permitir los caprichos y las pequeñas cosas que hacen que vivamos día a día. Se ven reducidos, empequeñecidos, sienten que no se les da la oportunidad que merecen, y a su alrededor, ven como a sus seres queridos les ocurre lo mismo.

Y también como otros, directamente, lo pierden todo, y con ellos, arrastran a la gente que quieren a su agujero.

Recuerdo haber estado contento con mi país, mi hogar, su gente, poder estar orgulloso de lo que soy, tener esperanza en nuestro futuro y presente. Me encantaría poder volver a tenerla.

Desde hace ya varias décadas este país ha perdido valores morales, en un proceso continuado. Se acomodó demasiado, la gente decidió no esforzarse, conformarse con las cosas tal y como estaban , y por desgracia, confiar en los delegados en los que dejaban la responsabilidad de la vida de más de 40 millones de personas.

El dinero fácil de el turismo y las casas, y no esforzarse en los demás sectores sin tener en cuenta las posibles rupturas de esos mismo sectores o de los que se abandonaron. Se decidió no pensar, aprovechar simplemente el carácter de nuestros ciudadanos y de la belleza de nuestro país para acumular riqueza. No nos preocupamos de empresas, de investigación, del comercio extranegligente que tenemos. Simplemente lo compensamos por otro lado. ¿Por qué? Porque era lo fácil. En efecto creamos un gigante con pies de barro.

Y no se tuvieron en cuenta los posibles fracasos a largo plazo.

Se construyó un estado inviable, que tenía como meta ganarse los votos y el apoyo de gente envenenada y alimentada del odio, y por ellos seguimos manteniendo un estado inviable. Estoy hablando de las autonomías y los nacionalismos.

No entiendo el odio de estas personas… el odio es un sentimiento que lleva al sufrimiento y al miedo, tanto del que odia como del que es odiado, y además las demostraciones de odio causan que este se vuelva recíproco.

Todos somos humanos, todos somos personas, tenemos sentimientos, unos tenemos unas carencias y otros otras fortalezas, por eso debemos ser misericordiosos, generosos, debemos ayudar a nuestros hermanos, no quejarnos por hacerlo, si la gente necesita el dinero de nuestra autonomía  para poder prosperar o mejorar debemos dárselo y no dejarnos engañar ni envenenar por los que tienen el poder, que solo quieren escindirse del país porque ellos también fueron alimentados con odio y porque ser gobernantes de un país les daría muchísimo más dinero y poder, (solo a ellos claro está)

Otro motivo del estado inviable es el querer colocar en los puestos administrativos a todos los compadres, y claro para eso hacen falta muchos puestos. También es el que la nueva clase política, porque no nos engañemos, se ha construido una nueva clase social en España,  aprovecha el poder sobre la gestión del país para chupar del bote, porque no decirlo. Ya que están ahí, muchos se disponen a ponerse todos los privilegios que puedan coger. El ser humano puede tender a ser egoísta y a la ley del mínimo esfuerzo, y sto es en gran parte lo que ha pasado.

Los cuidadanos se volvieron crédulos, se hicieron los tontos, amparados por el lema de ojos que no ven corazón que no siente.  Prefirieron hacer oídos sordos, confiar ciegamente en nuestra salvación, o autoconvencerse de que las cosas iban a acabar bien. Que todos se darían cuenta de la solución. Pero esto no fue así porque estos otros tenían las mismas esperanzas que ellos.

La gente quería sus derechos, vivir bien, sin preocupaciones, y por ello prefirió tragar un poco, mientras las cosas no se torcieran demasiado. Pero lo hicieron. Y la gente calló mas de la cuenta, y lo sigue haciendo. Así esta gente está sumida en un depresivo mundo que ya no es real, es imaginario, en el fondo de su conciencia lo saben, pero no queiren aceptarlo.

Saben la causa del problema, pero son débiles para luchar, se convencen de que va a salir bien, pero en realidad han perdido la esperanza. La gente no quiere problemas, y por no quererlos, tiene más que nunca.

Es triste salir a la calle y ver gente que anda como zombies, gente amargada, que cada dia sepas de alguien que no llega  a fin de mes o no tenga trabajo, o pida un préstamo que puede no poder devolver nunca. Ver como la gente pierde sus derechos, las pequeñas cosas que hacían su vida buena. Como por la calle la gente está amargada. Como son pesimistas porque nos ha fallado el 80% del gobierno del país y partidos políticos (aunque ese 80 sean dos partidos), que al fin y al cabo a los que la población a recurrido siempre.

Es triste ver como las empresas solo pueden permitirse pagar exclavos, como desde fuera se ríen de nosotros, nos llaman pigs, y cada vez nos consideran una clase más inferior. Como manipulan nuestras vidas como les da la gana para beneficiar a su países. Como nos pisotean y se ríen de nosotros.

En España la crisis más grave que hay es moral y de mentalidad… Debemos ser fuertes y unirnos, reclamar y luchar por la gente y el terreno que amamos. Este es uno de los granitos de arena que me encantaría aportar a la lucha. No podemos dejar que se vaya a la mierda el país cuyos paisajes hemos admirado y disfrutado y donde hemos conocido a la gente que amamos, y conseguido la cultura y formación que tenemos. No podemos dejar que la gente se quede sin cobrar, que nadie pueda permitirse un lujo por muy mínimo que sea, que la gente se quede en la calle, que los ancianos no puedan disfrutar de una jubilación…

Es terrible que la gente se excuse a sí misma con pensamientos tan tristes como, en el caso de los mayores, pensar que hasta que ellos mueran podrán vivir bien y en el caso de los jóvenes, que todavía les quedan muchos años para trabajar. Porque esos mayores serán responsables del país que heredarán sus nietos y descendientes, y esos jóvenes se encontrarán con que cuando acaben los estudios la situación será nefasta en parte por su culpa por no apoyarnos.

No podemos permitir que nuestro país se convierta un paño de lágrimas, en un lugar donde la gente sufre y pasa hambre, no podemos dejar que la gente que queremos sufra en la tierra que habitamos, pero que también habita en nuestros corazones. Hagamos lo que nuestro corazón nos dice que es lo correcto.

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