martes, 3 de abril de 2012

Suerte. (1ª parte)

Una mañana más, me debatí, prácticamente inconsciente de todo lo que me rodeaba, en el revoltijo de sábanas que cubrían una pequeña pate de la cama y mi cuerpo envuelto por un pijama y el sudor nocturno. Y otra mañana más, el sopor en el que me encontraba sumido habría continuado indefinidamente, de no ser porque noté como un pequeño bulto acababa de saltar encima de mis espinillas.
De nuevo aquel bulto vivo me despertó del todo.
 Era una gata, mi gata, a la cual sus veterinarios rescatadores y Andrés llamaron Suerte, nombre que yo decidí conservar.
Nadie en el mundo salvo yo hasta el momento en que vosotros lectores lo descubriréis, sabía de donde había salido esa gata, cómo narices había conseguido yo saber de aquella gata.
Obviamente todo el mundo conoce la parte aburrida de la historia, que es que la gata estaba puesta en adopción y por eso me la llevé gratis.
Pero lo cierto es que la historia dura y abarca mucho, mucho más.
Empezó incluso antes de que ese afortunado animal llegara al mundo.
Miré a sus ojos y en su reflejo parecío brillar un pasado que había arinconado en mi cabeza.
Esa gata, a la vez que fue una bendición para todos, al mismo tiempo es mi carga, durante más de 20 años, de lo que pasó hace ya varios meses.
Cada vez que miro a esos ojos dorados verdosos, mi conciencia remuerde una vez más , y recuerdo hasta que punto mi interior estaba desestructurado.
Mirar a esa gata es parte de mi terapia actual, y ese es uno de los motivos de esté en casa. Llegaré algún día a través de ella, ya no sólo no guardar rencor al pasado, si no llegar a asimilarlo, y aceptarlo como parte de lo que va a haciendo de mí lo que empiezo a ser ahora. Llegar a amar el legado de las personas que te han tratado como un desecho, y cuidar de un ser vivo fruto de la corrupción.
Pero el verdadero motivo es que a pesar de todo, sigo guardando cariño a sus orígenes. A pesar de que fui utilizado por ellos, tratado como algo inferior a un eser humano, sé que en fondo los tengo cariño, igual que ellos a mí.
A pesar de que yo fuera una persona con problemas inexperiencia y demasiado inocente, fui utilizado a conciencia.
Al mismo tiempo que esa gata significa todo eso para mí, significa una compañía apr ami madre, que impotente a la hora de educar a sus hijos, y a la hora de tener hijos nuevos, a encontrado un nuevo ser vivo en el que volcar su cariño y ejercer como madre.
A suerte tengo que agradecerle que lamiera las lágrimas de mi familia mientras pasaba largas temporadas fuera de casa. Tengo que agradecerle que diera y recibiera el amor que dejaba en aquella casa mi hueco vacío…
Tengo que agradecerle ser la única alegría que lleve en mi casa durante meses.
Y tengo que agradecerla el tenerla en mi casa a pesar de los recuerdos turbios que trae a mi mente, ya que esos mismos me hacen ser más fuerte día a día.
( continuará)

2 comentarios:

  1. Omg sobre experiencia personal? Está bien :3 alguna falta de ortografía pero por lo general bien ^^

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  2. ajjaj la mayoría son en realidad tipográficos, ahora los corregiré! gracias!

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